Otras dos burgalesas han sido beatificadas hoy en La Almudena

Basilia Díaz Recio y María Asunción Pascual eran concepcionistas franciscanas y fueron martirizadas en 1936. La causa de beatificación incluye a 14 religiosas de la misma orden.

Beatas

 

El prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, cardenal Angelo Becciu, ha presidido esta mañana en la catedral de La Almudena la ceremonia de beatificación de 14 religiosas mártires de la Orden de la Inmaculada Concepción, entre ellas dos burgalesas, Basilia Díaz Recio y María Asunción Pascual Nieto. Ambas están incluidas en la causa de Mª del Carmen Lacaba y de otras 13 religiosas concepcionistas franciscanas de tres comunidades, cuyo decreto de martirio fue firmado por el papa Francisco el 15 de enero de este año.

 

Basilia Díaz Recio (sor María Jesús) nació el 14 de junio de 1889 en el pueblo burgalés de Moradillo del Castillo. Ingresó en el monasterio de San José de Madrid el 10 de enero de 1921. En 1936, las monjas de dicha comunidad fueron expulsadas del monasterio y se dispersaron; algunas hermanas se refugiaron en un piso de la calle Francisco Silvela, 19. El 7 de noviembre de ese año, cuando bajaban a refugiarse en el entresuelo, un grupo de milicianos entró preguntando por las religiosas: habían sido denunciadas por la portera de un edificio vecino. Las sacaron a todas y las subieron a un camión. Nunca más se supo de ellas. Cuando recibió el martirio, Basilia tenía 47 años de edad y 15 de vida religiosa.

 

Sor María de la Asunción Pascual Nieto nació el 14 de agosto de 1887 en Villorobe (Burgos). El 6 de junio de 1909 ingresó en el monasterio de las concepcionistas de Escalona (Toledo) como religiosa de coro y cantora. Ejerció como enfermera, sacristana, tornera y portera. En 1936, siendo ella la madre vicaria, las religiosas de la comunidad de Escalona fueron obligadas a abandonar su monasterio. Trasladadas a la comandancia de la localidad, fueron interrogadas y presionadas para renegar de la fe y abandonar la vida religiosa. Ante la resistencia de las monjas, fueron conducidas a la Dirección General de Seguridad en Madrid, y después llevadas a la cárcel habilitada en un convento de capuchinas. Al finalizar la contienda, toda la comunidad regresó a Escalona, a excepción de la abadesa y sor M.ª de la Asunción, que fueron separadas del resto del grupo para ser conducidas a la checa. Fueron fusiladas en octubre de 1936.

 

Con el cardenal Becciu han concelebrado el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid; monseñor José Carballo, OFM, secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica; cardenal Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la CEE; cardenal Carlos Amigo, OFM, arzobispo emérito de Sevilla; monseñor Braulio Rodríguez, arzobispo de Toledo; monseñor Juan del Río, arzobispo castrense; monseñor Eusebio Hernández, obispo de Tarazona; monseñor Juan Antonio Martínez Camino, SJ, obispo auxiliar de Madrid; el superior provincial de la Provincia de los Capuchinos de España, Benjamín Echeverría; y el vicario provincial y el provincial de la Provincia de los Menores, de España, Carlos Coca y Juan Carlos Moya, respectivamente, entre otros presbíteros.

 

En el momento de proclamación de la beatificación ha sido desplegado un tapiz con la imagen de las 14 concepcionistas franciscanas ya beatas, reproducción de un cuadro pintado para la ocasión por el granadino Luis Ruiz, que se ubicará en la capilla dedicada a las beatas en el protomonasterio de las concepcionistas franciscanas de Toledo, casa madre donde se veneran los cuerpos de las dos monjas del monasterio de El Pardo, únicos que se conservan.

 

A finales de julio se celebrará una misa de acción de gracias en el monasterio de.las Concepcionistas Franciscanas de San Luis de Burgos.

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